Todo empezó un 24 de diciembre,
Cuando los besos empezaron a sembrar ilusiones.
Palabras
que juraron tantas cosas para siempre,
El futuro empezó a vivir con muchas razones.
Los días empezaron a escribir su propia
historia,
Las caricias pintaban el cielo de colores.
Cuando el sol descansa empezaba nuestra noche
de gloria,
Nuestros
pasos recorrieron tantos lugares.
Las caricias nos enseñaron a tocar el cielo,
El dolor estaba descartado de nuestro mundo.
Entre ella y yo encontrábamos consuelo,
Vivíamos la vida cada segundo.
Compartíamos momentos inolvidables,
Borrábamos las lágrimas con una sonrisa.
Ella y yo pensábamos iguales,
Disfrutábamos cada detalle sin prisa.
Vivíamos nuestro amor a escondidas,
Nos amábamos bajo la lluvia.
Convertíamos las tristezas en dulces melodías,
Compartíamos todo lo que se podía.
Todo era de color rosa,
Estaba seguro de vivir mi vida a su lado.
De que ella iba a ser mi esposa,
Nunca me imaginé quedarme en el olvido.
Autor: Eduardo Pol Lares
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